Hace aún pocas horas que he conocido la noticia de la muerte de Isaac Hayes. No soy partidario de los homenajes póstumos, pienso que la admiración, el amor o el respeto son cosas que deben demostrarse en vida, porque después no tienen demasiado sentido. Por tanto, no es esta una entrada a modo de homenaje. Símplemente escribo para dejar consancia de mi más sincero pesar por la muerte de uno de los grandes.

No pienso olvidarle, señor Hayes, porque siempre me quedará su música, su voz, su sentimiento en cada una de las notas de sus canciones. Le guardaré un rincón en mi discoteca, y otro aún más importante en el sitio donde guardo las sensaciones vividas. Porque si algo suyo quedará siempre entre los vivos es su capacidad de hacer sentir con sus canciones. Esa capacidad que le mantendrá siempre entre nosotros.
Gracias, y hasta siempre.

