Conectarse:            
Tu propio blog en 2 minutos en Bublegum   

DONDE EL CORAZÓN TE LLEVE

CAPÍTULO I

{ 16:54, 21/03/2007 } { 0 comentarios } { Link }

 

Dedicado a P.C.

 (Inspirado en Joaquín Sabina)

 CAPÍTULO I

 Despertó aquella mañana Clara

sintiendo que el corazón

en el pecho se le desbocaba.

 

No había roto aún

la rosada luz del alba;

y en su ventana un pajarillo

madrugador de alas blancas,

salió espantado ante el movimiento

del blanco cuerpo de la muchacha.

 

Con las muñecas y sienes latiéndole

y la respiración acelerada

y en el estómago mil mariposas

de alas desasosegadas,

supo Clara que algo,

no sabía qué,

a punto de pasar estaba.

 

Ese sexto sentido

que desde siempre la acompañaba

era tan fuerte aquella mañana

que había tenido la suficiente potencia

para de su sueño despertarla.

 

Un calor insoportable

su blanco cuerpo empapaba

y levantándose, descalza,

se apresuró a abrir la ventana.

 

El aire frío la envolvió

como una suave manta

y vio clarear el día

por encima de las montañas.

 

Estaba la aldea dormida,

solitarias las calles entre las casas blancas,

y el único sonido que se oía

era el de las aves y la brisa de la mañana.

 

Y puso bajito Clara

la radio que dormía junto a su cama,

y que con ella cada día

desde muy temprano despertaba.

 

Siempre los mismo discos

en esa caja de música sonaban,

y la mañana fue más dulce

cuando entonó las canciones

aquella voz rota y quebrada.

 

El rasgueo de las clásicas guitarras,

de los bajos y las percusiones

calmaron las tumultuosas sensaciones

de la tumultuosa y fascinada muchacha.

 

Se vistió Clara aquella mañana

de brisa y palabras cantadas,

en la soledad de la aldea

y con la belleza de las montañas.

 

Carmelo Velarde la arropaba

con sus palabras de vivencias,

de sueños y realidades preñadas.

 

Él era el único compañero

que compartía sus lágrimas amargas;

lágrimas que hablaban

de libertades de cadenas forjadas,

de deberes y obediencias,

de cárceles de puertas abiertas,

pero a la vez herméticamente cerradas.

 

A través de las canciones

vivía otras vidas que tenían

todo de lo que ella carecía.

 

Envuelta por la voz del cantante

volvió Clara a la cama

y se dejó guiar por el poeta

a otras ciudades, a otras hazañas.

 

El teléfono sonó ruidoso

en el salón de la casa,

rompiendo con su timbre

la melancólica calma.

 

Pero ella permaneció quieta,

echada sobre su espalda,

Intentado recuperar

la paz tan bruscamente cortada.

 

Oyó levantarse a su madre,

arrastrando los pies, aún adormilada,

descolgar el auricular y con voz pastosa

preguntar que quién llamaba.

 

Y hubo un silencio denso,

no se volvió a ir una sola palabra.

Lo siguiente que supo Clara

era que su madre colgaba.

 

La oyó regresar deprisa,

con pisadas agitadas

y parar ante su puerta

y entrar de forma brusca y airada.

 

La miró echando

puñales por la mirada

y sin miramiento alguno,

arrojó uno de los discos por la ventana.

 

Clara no reaccionó,

no supo decir lo que por su mente pasaba.

"Si vuelvo a oír una sola nota,

te juro que te quedas castigada"

 

"¡Es tu hermano y es mi tío

y me gusta como canta!

La música estaba bajita,

a nadie molestaba."

 

"Tu tío y mi hermano

es un vago y un don Nadie

y allá por donde va

le acompañan penalidades.

 

"Mañana mismo quiero

que de los discos te deshagas.

Me importa muy poco

si los tiras o regalas.

Pero a partir de hoy,

no se escuchará

más su música en esta casa."

 

Y airada y acalorada,

salió su madre de la estancia,

y la niña con alma de poeta

quedó quieta y desolada.

 

Oyó cuchicheos de sus padres

que en su habitación bajito hablaban,

y con ayuda de los susurros

llegó a la puerta de la casa.

 

Y salió a la calle

y recuperó el disco,

y volvió a entrar,

de nuevo, helada.

 

Y quitando el cajón último

de su armario con olor a lavanda,

escondió los discos

en el rincón que sobraba.

 

"Mi dulce poeta

de palabras tan sabias,

¿cómo podría vivir en este infierno

si tu cielo y tu mundo no escuchara?

 

Y quedó sentada en el suelo

dejando que el sol la dorara,

y cada lágrima caída de sus ojos,

era un canto a la desesperanza.

 Issis-Gabriel 12 Marzo 2007 (19:59)

Copyright © 2007 [Issis-Gabriel]. Reservados todos los derechos.
Revisado el: 06 de marzo de 2007 09:32:58 -0600.


{ Publica un comentario Comment }

{ Pagina anterior } { Pagina 1039 de 1059 } { Pagina siguiente }

Sobre mi

Principal
Mi perfil
Archivos
Amigos
Album de fotos

«  Enero 2009  »
LunMarMiéJueVieSábDom
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031 

Links

Foro transexual
Página transexualismo
Pregunta lo que quieras: transexualidad
Foro EM

Categorias

Bienvenido
Cine
Cumples
De soledades
El último bohemio
Harry Potter
Ítaca
Las musas
Lecturas recomendadas
Mi libro de visitas
MIS MANUALIDADES
Mis obras en prosa
Mitología
Oraciones
Páginas hermosas
Para momentos de angustia
Poemario a Lancelot
Poemas de Amor, Seguridad y Equilibrio
Poetas consagrados
Primer encuentro
PRISON BREAK
Quatro de Abril
Tablón anuncios
Tus poemas
VELAS
Viajes y ciudades

Entradas recientes


Amigos

Rakel
beatrizlarom
gusi1976
amittye
Arruillo
Jesther
luferhiva
Luceromiguel
Kara
dalipas
Calion
hastalacoronilla
Janinat
feelings
Jesthers
ladymoon83
arquion
Burrito
Kadesh