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Se como el agua,
fiero y esquivo a la vez,
abriéndote paso a través
de cada poro de mi piel.
Se como el agua,
ganando terreno sin ceder,
sin permitir que te dañen,
arrasando con quien te quiera vencer.
Se como el agua,
fresco y puro a la vez,
como el manantial del deseo
que apaga mi sed.
Se como el agua,
recorriendo todo mi ser,
derramándote en mi lengua
y acariciándome hasta los pies,
consiguiendo con tu tacto
que se erice mi piel,
dejándome tu roce claro
señalado, indeleble,
en mi cuerpo de mujer.
Se como el agua,
y déjame beber de ti,
déjame bañarme en tus corrientes,
déjame beberte hasta morir.
Se como el agua,
que yo seré el cauce sediento
que acoja tu torrente fiero
en lo más profundo e íntimo de mí.
FUEGO
Se como el fuego,
alzándote, imponente,
con tu carácter terrible y fiero,
con toda tu nobleza
y tu voluntad de acero.
Se como el fuego,
abrasándome hasta las entrañas,
derritiendo con tu calor
mis miedos de hielo.
Se como el fuego,
ardiente en tus besos,
abrasándome la boca
y achicharrándome el pecho...
Se, mi amor, como el fuego,
con tus llamas en mis adentros,
con tus mil lenguas ardientes
arrancándome gemidos de deseo.
Se como el fuego,
abrazándome hasta convertirme en cenizas,
consumiéndome en tu hoguera,
llevándome a formar parte de tu esencia.
Se como el fuego,
que yo seré como el leño seco,
gimiendo bajo tu calor
y acogiendo en mi senos
tu cuerpo moreno.
AIRE
Se como el aire,
como tornado terrible
que asola a todos
los que quieren herirle.
Se como el aire,
seca mi cuerpo desnudo,
húmedo de agua, de algas y sales,
con los soplos de tu boca salvaje.
Se como el aire,
enfría mi cuerpo al abrazarme,
entra y recorre mi interior
con oleadas de brisas suaves.
Envuélveme entera,
con tus manos de céfiro amante,
elévame en tus alas
hasta tocar el cielo,
tan hermoso y tan distante.
Se como el aire,
envuélveme en tus brazos
y no me dejes ni un instante,
llévame lejos
donde no nos conozca nadie.
Se como el aire,
y déjame que sea
garganta profunda de valles,
para deslizarte entre mis paredes
de carne tibia y palpitante,
esa carne ardiente,
que no ha de dejar que te marches.
TIERRA
Se como la tierra, mi amor,
tan fértil en besos,
tan pródigo en caricias,
tan terrible cuando tiemblas
cuando tu alma está herida.
Se como la tierra,
como el suelo que piso,
como el firme y duro granito
que repele palas y picos.
Se como la tierra,
tranquilo y pacífico,
deja que yo, como semilla,
arranque de tu cuerpo
gemidos, convulsiones y sacudidas.
Se como la tierra,
deja que me quede en ti dormida,
que sienta cómo tus latidos
son los brotes de una nueva vida.
Se como la tierra,
suelo generoso y plácido,
ofreciéndome en tus besos
el alimento que necesito tanto.
Se como la tierra,
arrancando de mi un llanto
de placer y de amor
por tus besos y tus abrazos.
Se como la tierra,
fértil en nuestros lazos,
dándome este amor,
este hijo por el que muero
y que en mí has sembrado.
Se como los elementos,
terrible y deseado
con alma fiera de terremotos y tornados
y olas de pasión y llamas de deseo desenfrenado.
Se como los elementos,
que yo seré como instrumento,
como esclava enamorada
complaciente a tus deseos.
Issis-Gabriel 5 Julio 2006 (16:34)
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