DONDE EL CORAZÓN TE LLEVE | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
EL MEJOR REGALO DEL MUNDO
{ 19:04, 18/05/2007 }
{ 2 comentarios }
{ Link }
"El dia que mi María José nació, en verdad no sentí gran alegría porque la decepción que sentía parecía ser mas grande que el gran acontecimiento que representa tener hijo. Yo quería un varón. A los dos días de haber nacido, fui a buscar a mis dos mujeres, una lucia pálida y la otra radiante y dormilona. En pocos meses me deje cautivar por la sonrisa de María José y por el negro de su mirada fija y penetrante, fue entonces cuando empece a amarla con locura, su carita, su sonrisa y su mirada no se apartaban ni un instante de mi pensamiento, todo se lo quería comprar, la miraba en cada niño o niña, hacia planes, todo seria para mi María José". Este relato era contado a menudo por Jhoseph, el padre de María José: Yo también sentía gran afecto por la niña que era la razón mas grande para vivir de mi amigo, según decía el mismo. Una tarde estabamos su familia y la mia haciendo un picnic a la orilla de una laguna cerca de casa y la niña entablo una conversación con su papá que todos escuchamos. - Papi, cuando cumpla quince años, ¿Cuál seerá mi regalo?. La conversación se extendía y todos participamos de ella. Al caer el sol regresamos a nuestras casas. Una mañana me encontré con Jhoseph en frente del colegio donde estudiaba su hija quien ya tenia catorce años. El hombre se veía muy contento y la sonrisa no se apartaba de su rostro. Con gran orgullo me mostró el registro de calificaciones de María José, eran notas impresionantes, ninguna bajaba de veinte puntos y los estímulos que les habían escrito sus profesores eran realmente conmovedores, felicite al dichoso padre y le invite a un café. María José ocupaba todo el espacio en casa, en la mente y en el corazón de la familia, especialmente el de su padre. Fue un domingo muy temprano cuando nos dirigíamos a misa, cuando María José tropezó con algo, eso creímos todos, y dio un traspié, su papá la agarro de inmediato para que no cayera. Ya instalados en nuestros asientos, vimos como María José fue cayendo lentamente sobre el banco y casi perdió el conocimiento. La tomé en brazos mientras su padre, buscaba un taxi y la llevamos al hospital. Allí permaneció por diez días y fue entonces cuando le informaron que su hija padecía de una grave enfermedad que afectaba seriamente su corazón, pero no era algo definitivo, que debía practicarle otras pruebas para llegar a un diagnostico firme. Los días iban transcurriendo, Jhoseph renuncio a su trabajo para dedicarse al cuidado de María José, su madre quería hacerlo pero decidieron que ella trabajaría, pues sus ingresos eran superiores a los de él. Una mañana Jhoseph se encontraba al lado de su hija cuando ella le pregunto: - ¿Voy a morir, no es cierto?. Te lo dijeroon los médicos. Ese mismo día por la tarde, llamaron a Jhoseph, el asunto era grave, su hija estaba muriendo, necesitaban un corazón pues el de ella no resistiría sino unos quince o veinte días mas. ¡Un corazón!. ¿Dónde hallar un corazón?. Lo vendían en la farmacia acaso, en el supermercado, o en una de esas grandes tiendas que propagandean por radio y televisión. ¡Un corazón!. ¿Dónde?. Ese mismo mes, María José cumpliría sus quince años. Fue el viernes por la tarde cuando consiguieron un donante, las cosas iban a cambiar. El domingo por la tarde, ya María José estaba operada. Todo salió como los medico lo habían planeado. ¡Éxito total!. Sin embargo, Jhoseph no haba vuelto por el hospital y María José lo extrañaba muchisimo. Su mamá le decía que ya que todo estaba bien seria el quien trabajaría para sostener la familia, María José permaneció en el hospital por quince días mas, los médicos no habían querido dejarla ir hasta que su corazón estuviera firme y fuerte y así lo hicieron. Al llegar a casa todos se sentaron en un enorme sofá y su mamá con los ojos llenos de lagrimas le entrego una carta de su padre. "María José, mi gran amor: María José lloro todo el día y toda la noche. Al día siguiente, fue al cementerio y se sentó sobre la tumba de su papá, lloro como nadie lo ha hecho y susurro: - Papi ahora puedo comprender cuanto me amaabas, yo también te amaba aunque nunca te lo dije. Por eso también comprendo la importancia de decir "te amo". Y te pediría perdón por haber guardado silencio. En ese instante las copas de los arboles se movieron suavemente, cayeron algunas flores y una suave brisa rozo las mejillas de María José. Alzo la mirada al cielo, se levanto y camino a casa. { Publica un comentario Comment } { Pagina anterior } { Pagina 730 de 1059 } { Pagina siguiente } |
Sobre miMi perfil Archivos Amigos Album de fotos
LinksForo transexualPágina transexualismo Pregunta lo que quieras: transexualidad Foro EM CategoriasBienvenidoCine Cumples De soledades El último bohemio Harry Potter Ítaca Las musas Lecturas recomendadas Mi libro de visitas MIS MANUALIDADES Mis obras en prosa Mitología Oraciones Páginas hermosas Para momentos de angustia Poemario a Lancelot Poemas de Amor, Seguridad y Equilibrio Poetas consagrados Primer encuentro PRISON BREAK Quatro de Abril Tablón anuncios Tus poemas VELAS Viajes y ciudades Entradas recientesAmigosRakelbeatrizlarom gusi1976 amittye Arruillo Jesther luferhiva Luceromiguel Kara dalipas Calion hastalacoronilla Janinat feelings Jesthers ladymoon83 arquion Burrito Kadesh |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||