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Anotaciones de Ernesto Matensalsa

Extranjeros

Publicado el 19/11/2007 a las 05:19

Ayer vino la policía. Parece ser que las cosas están comenzando a endurecerse. Demasiados asiáticos últimamente. O quizá el miedo nacionalista a todo lo que sea extranjero. Querían ver mis papeles. Vinieron cuatro, supongo que por si mostraba el más mínimo de resistencia. Los papeles los tenía. Los míos y los tuyos, aunque tú estabas trabajando. En un horario distinto al mío, como siempre. No hicieron muchas preguntas. Miraron el pasaporte y el visado. Después se detuvieron en la fotografía identificativa y me miraron. Y miraron la foto. Y me miraron. Y miraron la foto. Y me miraron.

Supongo que no hay motivo para temer nada. Todo está en regla. Tengo permiso de trabajo. Trabajo. Pago mis impuestos. Gasto mi sueldo en productos locales, comprados en tiendas locales. No hago trasferencias bancarias. Son caras. El poco dinero que llevo de regreso a casa vuelve distribuido en todos los escondites que mi ropa puede albergar. Mis jefes están contentos conmigo. No le quito el puesto de trabajo a nadie (está claro que si algún “nativo” pudiera ocupar mi posición yo no estaría aquí). Soy educado. No juzgo en voz alta la cultura en la que ahora vivo. Soy simpático. Me esfuerzo en lo que hago. Mi empresa obtiene de mí la plusvalía que espera. Apenas utilizo el sistema de sanidad pública. No doy problemas. Casi no bebo. Mis vecinos son mucho más ruidosos que yo. Apenas recibo visitas. Cumplo con mis obligaciones legales. La policía tiene todos mis datos. Se los entregué yo. Sonrío a los niños. Algunos sienten miedo de mi barba. No oculto a ningún compatriota en casa. Pago los recibos de la luz. Y los del agua.

En los escasos metros que separan mi habitación de la puerta de la casa a los policías les dio tiempo a llamar primero despacio, luego más fuerte, después un poco más y luego con los puños. Mientras recibía con la mejor de mis sonrisas a los agentes, la vecina se asomó a la puerta. Abrió una rendija. Miró y me miró. Y yo me sentí desnudo. Podría haber tratado de cubrirme el cuerpo con alguna aclaración. Tampoco sé si hubiera servido. En silencio cerró la puerta.

Una vez comprobados todos los documentos los policías se marcharon. Cerré la puerta. Y volví a sentirnos extranjeros en un país que no es el nuestro. Extranjeros y extraños, ajenos. Extranjeros y observados.

Comentario sin título

Publicado el 19/11/2007 a las 20:28 por kam
Que bueno lo que escribiste, que normal, la mayoría de ellos para mi son una miergggda. ¿Así te sientes o es un cuento? que angustia si es así...
¿Qué te gustaría haber hecho o cómo les hubieses respondido, si es que se pudiera?
Saludos.

¿?

Publicado el 21/11/2007 a las 16:30 por Matensalsa
No me queda claro quién te parece una mierda, si los vecinos, los extranjeros o los policías

video

Publicado el 27/11/2007 a las 14:05 por Caler
si quieres colgar un video, haz lo siguiente:
· copia el link del objeto del video (EMBED, lo encontraras junto al video de youtube)
· cuando edites tu entrada en el blog, pega el link q has copiado en formato de texto, y cuando lo hayas hecho, cambia de nuevo a formato HTML. Verás la imagen del video en tu entrada.

Salu2!

Comentario sin título

Publicado el 27/11/2007 a las 17:00 por Matensalsa
Muchas gracias, Caler

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