Apretar un nombre de mujer
Apretar un nombre de mujer
entre mis bíceps aerodinámicos
mientras empalago los labios
de carmín o rosa mancillada,
supone
medio reloj de arena. Despierto
cabalgando como el poeta,
trasladándome sin remisión
por voluptuosos montes escondidos.
Nobles manos me moldean
y del interior de la caverna
emanan ligeras voces.
Torpes voces.
Vomitan sobre mi pecho
palabras y más palabras. Sudo.
Por un instante te desnudo con
delicadeza.
Ahora soy jinete,
luego me hallo de cubito supino.
Quiero acelerar mis pasos
tengo inexcusable prisa.
Tus besos
me sitúan más atrás, bailando;
roces púdicos, toques permisibles
y amalgama roja de labios
que se cobran una por una las arenas.
Primeros planos repetitivos,
primaveras, dimorfismo sexual,
lianas negras donde clavo
las uñas,
para de un decidido impulso
ascender al infinito.
Ahí sigue la fragancia
ahí el hedor respirable.
Me planto ante el espejo
y está vacío.
¿En cuantos domicilios de estos bloques se conocerá alguna Rima?. Se sabe lo que es el IVA y porqué quietaron la parada del autobús: lo de ayer—tan lejano– es otra cosa. Más muertos en Somalia y más danzas de protestas en Sudáfrica, donde el calor sigue causando problemas. ¿tendremos que quedarnos todos ciegos?. Me pregunto porque me hará daño el café y el camarero siempre se equivoca con la leche manchada. Hoy es lunes y además me gusta.
Del poemario inédito: "Reloj de arena"
JOSÉ RODRÍGUEZ INFANTE
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olé
Publicado el 21/08/2008 a las 12:34 por juanjuanSi senor.Bonito y facil de leer.Me ha gustao





