Bueno, como veo que últimamente por aquí están las hormonas alteradillas (incluida la única que ocupa la cabecita de DMB) voy a contaros y compartir con todos vosotros el motivo por la que la mía (yo también creo que sólo me queda una) se encuentra más comatosa que alterada, os lo paso a relatar...
Corría el año 2009 en una calurosa tarde de Julio cuando decidí limpiarle las jaulas a los pajarillos (digo pajarillos porque tengo 11, lo sé, se lo he escuchado mil veces a mi madre, son obligaciones que yo misma me he echado, no es queja, es explicación)…
En esas estaba yo enfrascada cuando me sorprendí hablando con uno de ellos, no recuerdo muy bien qué demonios le dije, la cuestión es que Candela, mi perrita me oyó y bajó a ver con quién demonios estaba hablando, es muy curiosa…
Mi sorpresa fue mayúscula cuando le dije a Candela que estaba hablando con los pipis, así de escueta,” no hablo con nadie, sólo con los pipis, les estoy limpiando las jaulas porque son unos guarros”… Ella me miró sin ningún tipo de interés y volvió a desaparecer por la puerta…
Fue entonces cuando me di cuenta, cuando comprendí lo que ocurría, cuando lo vi claro... ¡Estaba como una regadera!
No es que sea una costumbre extraña hablar con los animales, no creo tampoco que sea motivo de encierro involuntario, lo curioso y francamente interesante es darse cuenta de la vida social que una tiene, pájaros, peces (que el agorafóbico vaticinó que durarían poco y me donó consciente que en mis manos tendrían más posibilidades de futuro) y perita…
Si queridos, mi vida social es una real mierda, fíjense como comenzó la cosa (limpiando unas simples jaulas que ya me tienen hasta el moño) y cómo terminó…
Maite estaba de boda, Rafael trabajando y yo, limpiando jaulas y cuestionándome mi estabilidad psicológica con unos pájaros y una perra como interlocutores, que triste, no os lo parece?
En fin, que me planteé por unos momentos mi existencia…
¿Para eso he venido yo al mundo?
No quiero quejarme demasiado para que Dios no me castigue (Mi madre siempre habla del castigo divino que reciben las personas que viven bien y se quejan demasiado) no, no quiero quejarme, admito que vivo demasiado bien, no me falta de nada, tengo tranquilidad y puedo hacer y deshacer a mi antojo, una sola hija, un marido que trabaja 14 horas y que ni siquiera viene a comer, que no molesta ni pide explicaciones, una casa preciosa y llena de comodidades…
Pero…
Demasiadas comodidades y tranquilidad durante 21 años hacen que el oxígeno te vaya faltando poquito a poco a lo largo de la vida…
Me explico porque aquí en mi casa, no me comprende nadie…
Que vivo de lujo, sí, lo sé, pero estoy tan tranquila y cómoda, me he acostumbrado a no salir para nada y estoy rodeada de tantas comodidades que en ocasiones, me dan fatiga…
Veréis…
Las paredes son siempre las mismas, Candela realiza cada día el mismo ritual, los platos (que son muy bonitos) hay que lavarlos todos los días y mantienen los mismos dibujos, la lavadora hace siempre el mismo ruido al centrifugar, preparo la comida como un acto mecánico (en ocasiones ni me doy cuenta, cuando quiero darme cuenta, ya la he hecho) camas, baños, peces limpios, cortinas en su sitio, flores en los jarrones, ropa planchada, bla, bla, bla… Casa terminada, pero sin misterio, mañana volveré a hacer lo mismo, así llevo 21 años…
Si me quejo de lo monótono de todo, éstas son las respuestas…
“Hija, con lo bien que vives, qué quieres más”…
“Vete a la calle a trabajar, verás como aprecias lo que tienes aquí”
¿No estás a gusto en tu casa?
¿Qué falta te hace salir a la calle con la cantidad de hijos de puta que hay en ella?
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Total, que vivo como una reina, para qué demonios me voy a quejar…
¡Dios! Cometí el error de no reclamar en la bolsa sanitaria del 2005 y no salí en ella, desde entonces ya he obtenido mediante cursos y horas (todas ellas en psiquiatría) lo que se me permitía para aumentar hasta 25, ahora sí estoy en la misma pero han dejado el corte en 28, a esperar a que haga falta mucha gente o a que bajen el corte…
Lo sé, todo llega, se lo acabo de decir a Isis en su blog mediante comentario, he de ser paciente, tener paciencia…
¡Necesito trabajar ya!
¡No tengo vida social!
¡No tengo amistades!
Necesito relacionarme con la gente, me he criado interna con 135 niñas más, no estoy acostumbrada a tanta soledad, Maite va a cumplir 21 años y tiene su vida enfocada, su ambiente, sus amistades y salidas…
Rafael trabaja todo el día porque espera una recompensa divina, como veréis, todos solemos tener pensamientos distorsionados…
La cuestión es que la casa se me cae encima, lo único que me distrae (distraía) es el teléfono, pero ya tampoco, es la única comunicación que tengo con el exterior…
Justo dos casas más arriba de la mía se sientan en la puerta por la noche un grupo de ancianas, al fresquito (costumbre muy arraigada en los pueblos del sur de España) a criticar, lo normal también en esa edad, como ya no tienen vida porque la mitad son viudas, se dedican a criticar a todo el que pasa por allí, total, que cada vez que me ven paseando a Candela, me dicen que me siente un ratito, pero me niego, no es que pase de largo, me paro por cortesía y algo les digo para que se rían un poco, pero pararme? Sería lo último, si me paro allí y le pillo el gusto a la crítica ¿Qué me garantiza que no termine por ser una más? Y no es que yo no las respete, pero me quedan aún 40 años para dedicarme a eso…
¡Yo quiero vivir!
Lo sé, no estoy buscando que nadie me diga qué he de hacer, tengo caso 1000 horas en psiquiatría, cuando no estés de acuerdo con tus circunstancias ¡cámbialas!... No busco consejos, sé lo que he de hacer pero como me he acostumbrado a no hacer nada, he perdido la capacidad de reacción…
Creo que si me partiese una pierna, sería más feliz, tendría que ir con una escayola y muletas, eso cambiaría por lo menos mi aspecto físico y tendría que dar explicaciones sobre una novedad…
No quiero que piensen que estoy de bajón o a punto de la depresión, no, nada de eso, me encuentro muy tranquila sosegada y estable, quiero hacer constar eso. Lo único que ocurre es que estoy tan aburrida, tan cansada de hacer todos los días lo mismo, tan desesperada porque no me llaman de contratación hospitalaria, tan asquerosamente tranquila….
Que he terminado por hacer tertulia con los animales de la casa y eso, no es peligroso aunque sí preocupante….
Hasta los esquizofrénicos tienen más vida social que yo, al menos ellos se pasan la mayor parte del día hablando con fantasmas, yo hablo con pájaros…
Los sicóticos se pasan las horas golpeándose la cabeza contra la pared, las paredes de mi casa están impecables…
Candela se pasa el día esperando la hora de su paseo, tiene una ilusión, hasta ella tiene una ilusión en la vida, aunque sean 15 minutos de paseo…
Mi ilusión es que la comida me salga bien, Maite obtenga plaza en la universidad que quiere, mi madre recobre el norte y deje de pensar que el universo entero traza conspira en su contra…
Son ilusiones para la vida de otros, no para mí aunque ellos formen parte de mi vida…
He llegado incluso a pensar en meterme en algún Chat, conocer gente y enamorarme de algún mexicano como hacen miles de mujeres aburridas. He llegado a pensar en amarle y que el me ame, me diga cantidad de mentiras y un día me pida que nos escapemos juntos, pero que cutre, no? No soy de mentir y menos en un Chat, aunque tengo amigas que se pasan horas esperando a que entre alguno que les diga que son lo único en su vida. Pero soy consecuente, eso tampoco lo considero vida para mí…
Las respeto, el aburrimiento lleva a eso y a más, pero no es mi caso…
Yo necesito química, una chispa de ilusión, algo…
Que cambie algo en mi vida que haga surgir mariposas en el estómago…
No sé, buscarme un amante, tener trabajo, algo…
Cuando he leído a Isis en su blog me he acordado de una canción muy curiosa, dice así;
“Ven y siéntate a mi vera y cuéntame a mí tus penas, que cuando escuches las mías, cuando escuches las mías, verás como te consuelas”…
Le dedico a ella mi post, a ella y a todos ustedes, espero no haberles contaminado mi hastío…
Muchos besos…