
La mayoría de las cadenas de televisión, imagino que ante el éxodo de sus potenciales espectadores hacia las playas y piscinas, en verano evitan grandes dispendios económicos y suelen rescatar viejas series y películas para llenar la programación.
Y a veces sucede que esos viejos fósiles televisivos son mucho más interesantes que las nuevas producciones de estreno. Yo estoy disfrutando este verano como un niño con la serie Colombo que la televisión aragonesa emite por las tardes.
Esto si que es una serie genuinamente policíaca. Colombo no necesita pistola, ni ir golpeando a diestro y siniestro para imponer la ley. Este hombre, fiel a su estilo; gabardina arrugada, corbatilla de camarero de hotel decadente y sobre todo con mucho ingenio, educación y perseverancia logra derrotar a los peores malhechores.
Me encanta. La sería está llena de pequeños detalles que me hacen disfrutar: la ingeniería automovilística americana de los 60 y 70, en especial el viejo coche del protagonista o el exquisito respeto y perfecto entendimiento con el que Colombo se relaciona con su esposa, que aunque nunca aparece resulta un personaje realmente interesante.
Creo que es una buena serie, y no estaría de más que se visualizase en las academias de policía, a ver si despertaba la vocación en algunos de sus miembros como los de Coslada o Torremolinos.
Después de Colombo llegaron otros policías televisivos, con más armas y músculos, pero sin tanto ingenio. Ahora, con el nuevo siglo, parece que quieren recuperar ese viejo estilo y algunas series nos muestran unos sucesores de Colombo, mucho más científicos y técnicos, pero sin tanto encanto. |