
En esta obra Velázquez representa a Marte, el Dios de la Guerra.
Ciertamente resulta extraño que Velázquez no haya pintado al Dios como el triunfante guerrero como era lo habitual. Vemos un hombre maduro, con aspecto de cansado, con las armas dejadas sin cuidado sobre el suelo, y aunque no se trata de un hombre débil, también dista de inspirar temor. Parece que el pintor utilizó como modelo a un veterano de los tercios de Flandes, y posiblemente fuese un hombre ya cansado de luchas y guerras.
En mi opinión el resultado obtenido es un Dios de la Guerra muy pacífico y con poca vocación guerrera, y eso me satisface. Pacífico es quien vive en paz por propia voluntad, quien pudiendo luchar renuncia a la violencia. |
• 17/08/2008 - Marte
Besonrisas.
Sonia
Editado por jgarrido68 el 17/08/2008 a las 22:15