El yacimiento arqueológico de Segeda no para de sorprenderme. Esta mítica y osada ciudad celtíbera, que logró vencer a la toda poderosa Roma, y provocó un desajuste en el calendario de todo el mundo occidental, que aún hoy arrastramos, es una caja de sorpresas.
Parece comprobado que fue la gran ciudad de todo el norte de la Península Ibérica, albergando dentro de sus murallas a más de 4.000 habitantes y extendiendo su influencia sobre un territorio muy amplio. Tampoco parece que se ajuste a la realidad que los celtíberos fuese un pueblo rudo y atrasado. El último descubrimiento en este yacimiento ha desvelado el funcionamiento de una pequeña depuradora para el agua de lluvia en una casa segedense. A través de diversas canalizaciones, depósitos y filtros de plomo se conseguía un agua limpia en algunos hogares.
Me podría aventurar a decir que Segeda tuteo a Roma y no tan sólo en el campo de batalla.
Finalmente venció Roma. Las murallas de Segeda fueron arrasadas y el nuevo poder victorioso fomentó otras ciudades.
La Celtiberia, posteriormente ha perdido más batallas, la última la está librando ahora contra la despoblación.
Todo el Sistema Ibérico, territorio que aproximadamente ocupaba la vieja Celtiberia, se está convirtiendo en un desierto demográfico. Sus antaño poderosas ciudades capaces de desafiar a la mismísima Roma, hoy son tan sólo villorrios decadentes si los comparamos con cualquier ciudad dormitorio de las principales ciudades de España.
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• 2/09/2008 - Sekaisa
Gracias por tan interesantes artículos. Saludos.