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Artículos de Opinión, Relatos y Reflexiones

Somos la primera

20:24, 25/02/2007 .. Publicado en Artículos de Opinión .. 0 comentarios .. Link
 

SOMOS LA PRIMERA

  S

Publicado en Huelva Información

omos la primera es la frase publicitaria de la primera cadena de TVE, con la que de manera insistente y machacona nos castiga habitualmente. Este eslogan que TVE utiliza para vender su producto, bien se pudiera emplear, si no fuera porque se incurre en plagio, para dar a conocer todo lo onubense hasta en los lugares más recónditos de nuestra geografía, porque Huelva ha sido, es y seguirá siendo la primera. La primera en la gesta del descubrimiento de América, la primera en experimentar la pólvora, la primera en poner en práctica el deporte rey por excelencia, la primera en producción y explotación fresera; la primera en un sinfín de acontecimientos que han dejado su nombre marcado en lo más alto del listón.

         Recientemente, Huelva volvía a inscribirse en el registro de la historia por ser de nuevo la primera. Alguien pensó que este pueblo cargado de historia tenía sobradas cualidades para poner en práctica un ensayo singular, y le concedió el privilegio de volver a ser la primera. La primera provincia española en implantar un nuevo impuesto, la Ecotasa. Una tasa ecológica con la que se pretende llevar a cabo el tratamiento de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU), en la planta construida para tal fin en la localidad de Villarrasa.

         Sin ningún tipo de información al respecto, los contribuyentes onubenses hemos comenzado a recibir en nuestros domicilios el aviso para hacer efectivo este nuevo impuesto ecológico. Como es natural por el desconocimiento de la implantación de la nueva tasa, la sorpresa es mayúscula, y lógicamente nos hemos quedado atónitos e indignados. ¡Otro impuesto! Aunque al parecer la Ecotasa tiene vigencia desde el pasado mes de marzo, nadie hasta ahora había escuchado hablar de ella, ni tan siquiera del proyecto que se estaba realizando en Villarrasa. Es inadmisible que un impuesto de estas características se implante sin antes haber hecho una campaña publicitaria para que el ciudadano estuviera suficientemente informado, y lo que es más importante, concienciado. El ciudadano tiene derecho a una información total, veraz y permanente de los problemas y proyectos de la Administración. Asimismo, tiene la obligación de participar de una manera activa en ellos, pero no a costa de que le raspen los bolsillos. Las infraestructuras medioambientales no deben recaer sólo y exclusivamente en el sufrido contribuyente. Concretamente, en este caso el mantenimiento de las plantas de reciclaje debe correr a cargo de los fabricantes de envases y embalajes, que son los que  en resumidas cuentas fabrican el grueso de las basuras. Ellos son los principales responsables. El consumidor compra un producto y el fabricante se lo ofrece en voluminosos e inservibles envases y embalajes que, inmediatamente van a parar al contenedor. En países como Alemania, Francia o Dinamarca, son los fabricantes los que corren con los costes de su eliminación o reciclaje, puesto que de su fabricación obtienen grandes beneficios.

         Quien contamine que pague, este parece ser el lema de la Administración. Un lema que pone en serio peligro la endeble conciencia ciudadana, pues con toda seguridad este impuesto nos llevará a una regresión en cuanto al comportamiento ecológico se refiere. Es triste, pero son muchos los que se preguntan: ¿Para qué seguir llevando cartones y vidrios a contenedores específicos, si pagamos un impuesto para que otros seleccionen nuestros residuos? Lamentable, verdaderamente lamentable.

         La  política de los residuos sólidos urbanos no ha de estar enfocada exclusivamente a su tratamiento y destrucción, sino a evitar su producción. Es necesario fomentar un plan de recogida selectiva desde los domicilios. La mayoría de los países tienen leyes que obligan a la recogida selectiva de los residuos, sobre todo de los envases, ya sean de plástico, papel, cartón, hojalata o vidrio. Según un estudio realizado por la Asociación Europea de Recuperación y Reciclaje (ERRA), siete de cada diez ciudadanos prefieren la separación en casa como método para gestionar los RSU. En nuestro país, en aquellas ciudades donde se ha establecido un plan de recogida selectiva, los ciudadanos han respondido perfectamente. Pamplona, pionera en esta materia, lleva realizando la recogida selectiva desde 1983 con resultados muy positivos.

         Si pagamos para que otros nos solucionen el problema, es decir, para que seleccionen nuestros residuos, las basuras nos preocuparán sólo una vez al año, cuando hagamos efectivo el impuesto. En cambio, si día a día vamos seleccionando cartón a un lado, vidrio a otro, estaremos tomando conciencia del enorme problema que suponen las basuras, y seguro que terminaremos generando la mitad.

         Todo lo que se tira a la basura se puede recuperar, y esa recuperación supone un ahorro energético y material, pero lo más importante es que evitamos contaminar. La recogida selectiva y su posterior reciclado tiene una importante rentabilidad. El vidrio, por ejemplo, evita el tratamiento del 8% aproximadamente del volumen total de residuos urbanos. El ahorro económico se estima en 1.200 kilos de materia prima y en 130 de fuel por tonelada reciclada. Además, los ayuntamientos al no tener que encargarse de recoger y eliminar el vidrio se ahorran una sustanciosa cantidad. Según datos de la propia Agencia de Medio Ambiente, en 1991, cuando todavía no existía una conciencia sólida respecto al reciclaje, el ahorro fue de 1.800 millones de pesetas.

         La planta de reciclaje de Villarrasa obtendrá importantes beneficios por la fabricación de abono y la recuperación de vidrio, cartón plástico y chatarra. Sin embargo, el coste anual de su funcionamiento y la amortización de la instalación, será sufragado íntegramente por el contribuyente onubense. El medio ambiente no solo es un motivo de preocupación ciudadana, a veces también es un negocio.

José Antonio Mayo Abargues 

 



Estamos enganchados

21:59, 23/02/2007 .. Publicado en Artículos de Opinión .. 1 comentarios .. Link
 

ESTAMOS ENGANCHADOS

Publicado en Huelva Información el día 9 de junio de 1992

   T

odos tenemos una dependencia de algo, todos estamos de alguna manera enganchados a algo, hasta nuestros propios sueños están enganchados, no son libres. Si leemos a freud es muy fácil interpretar lo que hemos soñado y comprobaremos que nuestros sueños tienen dependencia. Por ejemplo, cualquier cosa que no hayamos visto realizada el día anterior: la compra de un televisor. No lo hemos comprado por ser demasiado caro y no disponer de ese dinero. De noche soñamos, y no necesariamente con el televisor, sino con algo relacionado: imágenes, colores, etc. De esta forma nuestro subconsciente  se siente mejor.

         Desde el momento en que nos levantamos estamos enganchados, unos con el café, otros con el tabaco, y algunos con el alcohol. Estamos enganchados a las tarjetas de crédito, al fascículo coleccionable, a los culebrones televisivos, al préstamo que nos ofrecieron cuando aún éramos niños y que desde entonces no podemos vivir sin él. Los legales traficantes nos tienen acosados. Abrimos el buzón de correos y, ¡Toma propaganda! «¡Desde hoy y sólo hasta el 31 de junio!» «¡No dejes pasar la oportunidad!».

         El trabajo también crea dependencia, sana, por supuesto. Esto puede causar risa, pero es cierto. Aunque generalmente el trabajo se realice como medio de subsistencia, muchísimas personas encuentran en él otras sensaciones que, con el paso del tiempo pueden degenerar en una dependencia. Esto explica por qué algunas personas cuando les llega la hora de la jubilación continúan trabajando sin afán de lucro.

         El bingo, las máquinas tragaperras, el casino. Hay personas que tienen serios problemas con estos juegos. Nos duele la garganta o la cabeza y tomamos ácido acetil salicílico, en vez de recurrir a sustancias naturales como la miel o la jalea real, porque creemos que eso nos pone mejor. ¿Se imaginan ustedes si después de todo esto nos diera por la heroína, la coca o algo parecido? ¡Qué barbaridad! Drogas, no, gracias.

José Antonio Mayo Abargues

        

 



El líder

20:23, 23/02/2007 .. Publicado en Artículos de Opinión .. 0 comentarios .. Link
 

EL LIDER

No publicado

      La multitud es un dócil rebaño incapaz de vivir sin amo.

                                                       Gustavo Le Bon

    N

uestra especie es sin duda alguna la más compleja de todas las que habitan el planeta. Los antropólogos, psicólogos, sociólogos y demás estudiosos de nuestro comportamiento, saben perfectamente que esa masa carnosa de 1.500 gramos, que contiene 10.000 millones de células nerviosas, a la que llamamos cerebro, es una caja de continuas sorpresas. A veces, ni explorando en lo más profundo de las interioridades del ser humano son capaces de encontrar una explicación a sus reacciones o actitudes.

         El hombre, que está obsesionado en alcanzar las mayores cotas de superioridad y poder y en dominar a sus semejantes hasta los límites más extremos, paradójicamente, tiene una necesidad innata de obedecer. Según el sociólogo francés Gustavo Le Bon, cuando un cierto número de seres vivos se reúnen, bien sea un rebaño o una multitud humana, sienten la necesidad de que alguien les dirija, y se someten instintivamente a aquel que se erige en su jefe. Aristóteles hizo la más perfecta definición del ser humano: El hombre es un animal social.

         El mundo está dividido entre ricos y pobres, entre cristianos y musulmanes, entre socialistas y conservadores, y cada uno de estos grupos tiene su jefe, su cabecilla, su líder. Tras la muerte de un líder, bien sea civil, religioso o militar, inmediatamente surge otro que le sustituye. Ningún grupo puede estar mucho tiempo sin líder. Es necesario que alguien muy seguro de sí mismo les transmita confianza, les oriente y les dirija. Para Sigmund Freíd, este fenómeno obedece a un impulso del subconsciente. Al obedecer y seguir al líder, subconscientemente sentimos realizar nuestro propio yo, por identificarnos con él.

         Algunas personas piensan que los líderes son de origen innato «Estaba predestinado para ello» «Desde niño ya era un dirigente» «Nació para ser un líder». Otros, sin embargo, creen que son personas que se encuentran en el sitio adecuado en el momento preciso. Quizá esto sea lo más acertado ¿Habría sido José Luís Rodríguez Zapatero un líder si hubiera nacido en otra época? Tal vez no. Quizá hubiera sido lo que era antes de ser líder, profesor de Derecho Político, o empleado de banca, o simplemente un parado más.

         En alguna etapa de nuestra vida, todos nos hemos sentido especialmente fascinados por alguien al que hemos seguido fielmente: el compañero de trabajo por su capacidad para resolver conflictos laborales, el deportista por su constitución atlética o sus victorias, o el amigo que organiza y dirige fiestas y reuniones. Pero quizá la figura más influyente en nosotros sea la del líder político. Hombres con un gran poder persuasivo, como Mao Tse-Tung o Lech Walesa han cambiado el curso de un país en todos sus aspectos. Hay un refrán chino que dice: “Dios libre a los pueblos de los grandes hombres”. Recordemos las atrocidades cometidas por los regímenes de Hitler, Franco, Ceaucesco o Pinochet.

         En las sociedades modernas el líder político no surge de repente, como ocurría antes con los revolucionarios salvadores de la Patria: Fidel Castro, Ernesto Guevara, etc. Ahora es un grupo el que lo designa para dirigir con firmeza la propia organización y, con el fin de obtener los mejores resultados electorales, ya que el electorado cada vez valora más la popularidad y credibilidad de un líder.

         El electorado espera mucho de la figura del líder, por eso, éste ha de dar ejemplo de laboriosidad y disciplina. Tiene que ser algo así como el jefe de los boy-scouts, el primero en levantarse, el primero en comenzar la tarea y el primero en afrontar cualquier eventualidad con coraje y valentía. El líder ha de poseer unas características personales extraordinarias. Debe tener autoridad, carisma, energía, inteligencia, dotes de mando y capacidad para tomar decisiones con rapidez y firmeza. Pero los factores más importantes que avalan su labor son la legitimidad y el altruismo. El prestigio depende de su éxito y desaparece ante el fracaso.

José Antonio Mayo Abargues

 



En reserva

19:27, 23/02/2007 .. Publicado en Artículos de Opinión .. 0 comentarios .. Link
 

EN RESERVA

Publicado en Huelva Información en 1992

    N

os estamos quedando sin agua. El calentamiento del planeta, debido al grave deterioro de la capa de ozono, la contaminación, la deforestación y el despilfarro que hacemos con ella tienen la culpa.

         En los últimos diez años ha llovido un diez por ciento menos que en la década anterior, y hemos aumentado el consumo de agua en un veinte por ciento. Es lógico, somos más, por lo tanto, si no ponemos remedio dentro de muy pocos años el problema será irreversible. El agua es como el oxígeno que respiramos, imprescindible, y el uso que hacemos de ella es desastroso. Desperdiciamos el cincuenta por ciento. ¿Qué podemos hacer?

         Las autoridades tienen que poner en marcha campañas de mentalización de forma muy insistente para que todos los ciudadanos tomen conciencia. Se deben evitar los riegos excesivos en la agricultura, ya que esta consume la mayor parte del agua potable —sesenta y nueve por ciento—, pues hoy la mayoría de los cultivos son de regadío. La industria, que se lleva el veintitrés por ciento, también debe reducir el consumo recuperando y reciclando el agua contaminada.

         El consumo doméstico sólo supone el ocho por ciento, pero es este el que paga más directamente las consecuencias, por las temidas restricciones. Tenemos que ser conscientes y reducir en lo posible el consumo, corrigiendo fugas en grifos, cisternas y manteniendo los grifos abiertos sólo el tiempo necesario.

         En las comunidades de propietarios sería conveniente la instalación de contadores individuales, de esa forma cada vecino se sentiría más responsable del agua que consume. Esto acarrea un desembolso económico, pero a corto plazo sería un beneficio para todos. No debemos abusar de la cisterna, a veces tiramos por tirar. El consumo oscila entre 10 y 15 litros. En el mercado hay un sistema de ahorro para las cisternas del WC: la tecla de ahorro, que nos proporciona un ahorro importante. Pulsando el botón de “aguas mayores”, el consumo es de 9 litros, y si pulsamos el botón de “aguas menores” se reduce a 3 litros.

         El baño, aunque es muy relajante no es higiénico, pues siempre se termina debajo de la ducha y el agua que se consume es bastante superior a la de una ducha. Llenar la bañera supone 200 litros, mientras que una ducha media de cinco minutos supone menos de cincuenta litros. El ahorro es considerable. Cepillarse los dientes con el grifo abierto parece no tener mucha importancia, pero si cerramos el grifo mientras lo estamos haciendo, ahorraremos 5 litros, y, suponiendo que esto lo hagamos tres veces al día, habremos ahorrado 15 litros por cada miembro de la familia.

         Los cortes programados son medidas muy drásticas que no son eficaces. El ciudadano, por miedo a quedarse sin agua llena la bañera, el lavabo, el cubo y la garrafa, aumentando el consumo innecesariamente.

         El aumento de la tarifa doméstica como método de ahorro puede ser eficaz, pero no justo. El rico continuará utilizando la bañera hidromasaje y el pobre no podrá hacer uso de su humilde ducha, y el ahorro de agua es responsabilidad de todos.

         Existen muchos datos sobre el consumo de agua, por ejemplo, el consumo por habitante y día es de 200 litros en zonas urbanas y de 300 litros en áreas residenciales. Pero hay un dato muy significativo que no tiene nada que ver con el consumo doméstico, es el riego de un campo de golf, 2.160.000 litros (10 horas de riego). Esto  equivale a al consumo de 8.640 personas en 24 horas. Seamos sensatos y gastemos solamente lo imprescindible.

José Antonio Mayo Abargues

        

        



Y el dios Julio bajó de Miami

07:33, 23/02/2007 .. Publicado en Artículos de Opinión .. 0 comentarios .. Link
 

Y EL DIOS JULIO BAJÓ DE MIAMI

Publicado en Huelva Información el día 15 de julio de 1995

    V

ino como casi siempre lo hace, a decir que nos quiere; a nosotros y a su “tierra”, a lucir su cuidada dentadura con esa sonrisa “Profiden” que le caracteriza, a presumir de su permanente bronceado, y como no, a vender su producto. Julio Iglesias, el gran Julio, el monstruo, el divo, ese cincuentón que a pesar de su antipatía y su acartonada figura, sigue enamorando a jovencitas, estuvo en Sevilla para presentar su último disco, “La carretera”, y de camino llevarse unas pesetillas para su Miami beach con los conciertos que dará durante este mes de julio por varios escenarios españoles.

         Este español, que no ejerce como tal desde hace ya muchos años, tuvo el atrevimiento de hablarnos de política, de nuestra política. En la rueda de prensa que Julio Iglesias ofreció en el hotel Alfonso XIII de Sevilla, espectacular como todas sus apariciones, según cuentan los que tuvieron el privilegio de verle, o al menos de avistar su fugaz aureola, dijo cosas como: El poder a largo plazo corrompe, y que nadie debería gobernar más de ocho años. Que este país no funciona porque el gobierno está cansado, y añadió: si lo están haciendo mal, pues se les quita. Hizo referencia  también a la sequía y al Plan Hidrológico del gobierno, y criticó la corrupción política y social que estamos padeciendo. Increíble, Julio. Nos has dejado de piedra. Desconocíamos esta faceta tuya. No sabíamos de tus inquietudes políticas. Gente como tú es la que hace falta en este país. Que pena que estés tan lejos. Qué lástima que nos separen 6.000 kilómetros.

         Que este país no funciona bien, es cierto, que hay sequía y corrupción, también. De todo esto somos conscientes y en ello estamos para tratar de subsanarlo, pero ningún “extranjero” debe inmiscuirse en nuestros asuntos, si no es con la sana intención de ayudarnos.

         Las declaraciones políticas de un personaje de esta talla, pueden influir decisivamente en un amplio sector de la sociedad, máxime en situaciones tan delicadas como las que estamos atravesando, pues es obvio que estas personas cuentan con un enorme poder persuasivo.

         Comprendo perfectamente que los cubanos que no están de acuerdo con el gobierno de Castro, se refugien en Miami, pero aquí, en España, convivimos los unos con los otros con total libertad. Además, qué le importa a Julio Iglesias si esto funciona o no, si él sigue viajando en coches de lujo, en aviones privados y alojándose en los mejores hoteles. Es evidente que para Julio la vida sigue igual.

José Antonio Mayo Abargues



Seamos exigentes

01:19, 20/02/2007 .. Publicado en Artículos de Opinión .. 0 comentarios .. Link
   

SEAMOS EXIGENTES

Publicado en Huelva Información el día 7 de agosto de 1992

   E

s difícil encontrar un bar, restaurante o cafetería que reúna las condiciones: calidad, servicio e higiene. Digo que es difícil, no imposible. Los hay buenos, muy buenos, pero no son estos el motivo de mi crítica, sino aquellos que ofrecen un servicio deficiente o no cumplen las mínimas normas de higiene y que deberían ser clausurados por la autoridad sanitaria. Pues la higiene, es condición indispensable para que un negocio de este tipo abra las puertas al público.

         Cuando se entra en un local de estos, uno se puede encontrar de todo: el suelo sembrado de desperdicios, papeles o colillas, fuerte olor a aceite quemado de la freidora, servicios donde hay que entrar de lado por lo reducidos que son; servicios de señoras cerrados o de caballeros con solo un urinario, alimentos preparados fuera de las vitrinas, y un sinfín de cosas que el consumidor tiene que soportar.

         El WC de un bar lo dice todo sobre el establecimiento. Un servicio sucio o mal equipado pone en duda la limpieza en el resto del local. La cocina y sus útiles podrían estar en las mismas condiciones.

         Es lamentable, que bares que han adquirido un prestigio por calidad y servicio, descuiden lo más importante, que es la limpieza, y ya de nada sirve un pescado fresco o un trato esmerado.

         Los servicios deben estar abiertos. Una señora no tiene que molestarse en pedir la llave al camarero, es hasta humillante, y encima tener la obligación de dejarlo cerrado y devolver la llave. El cliente no debe tener estas obligaciones.

         En los servicios no tiene que faltar: jabón, toalla, papel higiénico ni papelera, esto es un derecho que tiene el cliente y una obligación del establecimiento.

         El desprecio hacia el cliente de algunos establecimientos, llega hasta el punto de servir una consumición en un vaso con el contorno roto o picado. Tenemos que rechazar los vasos rotos, porque ellos son las vías de transmisión más rápida de las enfermedades contagiosas, y exigir que nos cambien la consumición, pero no de un vaso a otro, como es costumbre de muchos camareros, porque el riesgo de contagio sería el mismo. Nos tienen que servir una nueva consumición en un vaso en perfectas condiciones de higiene.

         En lo que se refiere al lavado de la vajilla, un bar que cuente con lavavajillas, nos ofrece toda garantía. El vaso es lavado a una temperatura de 65 ºC, por lo que elimina cualquier posibilidad de contagio. Algunos bares lo hacen en dos cubos, pasando la vajilla de uno a otro sin ningún escrúpulo.

         Respecto a esos garrotes o bastones que se exhiben detrás de las barras con el texto “libro de reclamaciones”, son una broma de mal gusto que ofende al cliente. A mí se me ocurre que tendrían que estar más al alcance del público por si tuviéramos necesidad de reclamar.

         Huelva tiene condiciones para acoger a un turismo de primera. Que no falle lo más importante.

José Antonio Mayo Abargues



Reciclar

07:01, 14/02/2007 .. Publicado en Artículos de Opinión .. 3 comentarios .. Link
 

RECICLAR ES PROTEGER EL MEDIO AMBIENTE

Publicado en Huelva Información el día 5 de diciembre de 1992

    V

ivimos en un mundo rodeados de plástico. Nuestro primer contacto con esta materia es el biberón, el juguete, el plato; después el peine el cepillo de dientes, la botella de leche, todo es plástico. El plástico ha sustituido al vidrio, a la madera y a la cerámica, encontrándose hoy en cualquier esquina del hogar, del trabajo o del automóvil.

         Desde que el químico Alexander Parkes descubrió el plástico a partir de la celulosa (1865), hasta hoy, química y técnica han evolucionado de manera galopante. Sin duda alguna, este descubrimiento ha contribuido a mejorar las condiciones de vida del hombre, pero su destrucción presenta un grave problema a la sociedad. Estamos muy preocupados en fabricar y consumir, y no prestamos demasiado interés sobre las repercusiones que tienen los desechos en el medio ambiente.

         El plástico desechado termina su vida de diferentes formas: en vertederos incontrolados, incinerado o reciclado. En Europa son almacenados en vertederos incontrolados el cincuenta por ciento de los desechos, cifra muy alarmante, pues debido a su estructura química, esta materia permanece intacta hasta cincuenta años.

         Incinerar, es el modo más habitual de desprenderse de los desechos en todos los países, pero también el más equivocado. El plástico al quemarse produce emanaciones nocivas. Dependiendo del tipo de plástico puede desprender: dióxido de carbono, monóxido de carbono, ácido prúsico (cianhídrico), y clorhídrico, este último se desprende de la combustión del cloruro de polivinilo (PVC), es muy corrosivo y afecta al sistema respiratorio. Incinerar, es por tanto, envenenar más el aire que respiramos.

         La solución no está en fabricar plásticos degradables o descomponibles, porque cuando estos se descomponen contaminan las aguas y el suelo, sino en reciclar. Para ello contamos con conocimientos, medios y razones suficientes, pero es necesaria una normativa que comprometa a fabricantes y consumidores. No obstante, antes de reciclar debemos reducir el consumo rechazando todos aquellos envases voluminosos que no sirven nada más que para llamar la atención del consumidor.

         Los gobiernos comienzan a preocuparse y están tomando medidas para tratar de recuperar el plástico desechado. La CEE, ha puesto en marcha una campaña de mentalización mediante una etiqueta ecológica. El consumidor al adquirir el producto sabe que el envase no perjudica al medio ambiente y además es reciclable. Algo similar se está haciendo en nuestro país con el propósito de adaptarse a la normativa europea sobre residuos sólidos. El nuevo plan nacional de residuos urbanos, introduce un programa sobre la recuperación y reciclaje del material plástico, y en ciudades como Madrid, Pamplona y Alicante, se están realizando experiencias con la recogida selectiva de residuos domésticos con resultados muy positivos. El plástico es depositado en bolsas y contenedores especiales para su posterior reciclado.

         Hace algunos años, hablar de reciclar era una utopía, hoy es una realidad. Sin ir más lejos, aquí en Andalucía se recuperan anualmente cinco mil toneladas de plástico agrícola procedente de las cosechas de fresa y algodón. Este plástico, que antes el agricultor quemaba o vertía incontroladamente, es recuperado en su totalidad para volver a ser empleado en la agricultura o transformado en otros artículos de mayor demanda. Además, en el proceso de reciclado se obtienen unos lodos con gran contenido de materia orgánica que son empleados como fertilizantes, evitando así un mayor consumo de productos químicos.

         El plástico reciclado tiene muchas posibilidades de mercado. Se utiliza para la fabricación de contenedores, papeleras, bolsas, etc. En cuanto a su calidad, se ha comprobado que algunas piezas del automóvil fabricadas con plástico reciclado, son incluso más resistentes a la rotura por impacto que los productos nuevos. Reciclar es pues, la mejor solución, pero entre las enormes ventajas que ofrece el reciclado, existe un inconveniente, reciclar en España resulta caro por falta de subvenciones e instalaciones, y desgraciadamente los argumentos económicos prevalecen sobre los ecológicos.

José Antonio Mayo Abargues



Un tren equivocado

20:52, 13/02/2007 .. Publicado en Artículos de Opinión .. 0 comentarios .. Link
   

UN TREN EQUIVOCADO

Publicado en Huelva Información el día 15 de octubre de 1992

    C

uando salió de casa, no sabía que jamás volvería a ser el mismo, que su vida iba a dar un giro irreversible de desastrosas consecuencias, quizás si lo hubiera sabido… no lo sé.

         Javier salió de su casa y tropezó con lo peor que el ser humano puede tropezar, la heroína, y desde ese momento su vida fue un calvario. El ya conocía las drogas, las denominadas blandas. Había comenzado por el hachís, fumando porros esporádicamente en fiestas y reuniones de amigos, así se inician generalmente todos los heroinómanos, es el comienzo de la escalada. Y no es el consumo de esta droga en sí lo que incita a pasar a la heroína, sino el ambiente en que se consume. Después pasó de lo esporádico a lo frecuente, llegando a sentir una verdadera pasión que lo dominaba constantemente.

         El ánimo de buscar nuevas sensaciones fue lo que empujó a Javier a tropezarse con la heroína. Le habían hablado del flasch que se experimenta a los pocos segundos de inyectarse y quiso probarlo.

         El flasch, que así lo llaman los adictos, consiste en una sensación de placer parecido al del orgasmo, y desaparece a los quince segundos. Pasado este flasch, se viven dos o tres horas de un agradable bienestar: sensación de alegría, de poder y de fantasía. A esta euforia le sigue otra de relajación, un periodo de agotamiento y sueño.

         Poco tiempo hizo falta para que quedara atrapado en las redes de la heroína. Fueron suficientes tres aplicaciones para que dependiera psíquicamente de la droga y, a las tres semanas la dependencia pasó a ser física. El organismo requería la droga para que su funcionamiento fuera normal.

         Javier fue dejando a un lado a sus amigos de siempre y se hizo un mundillo de falsos paraísos, donde la droga era su dios. Comenzó  a vestir de forma descuidada, se mostraba violento, embrutecido, fue perdiendo el interés por la comida y su aspecto era abatido y desolador.

         Pronto apareció la tolerancia. El organismo se iba adaptando paulatinamente a la acción de la droga y el efecto producido era menor, por lo que necesitaba mayores dosis, pero ni así conseguía los mismos resultados. Ya no sentía el flasch, ni la posterior sensación de placer, pero la droga era necesaria para aplacar esos efectos tan desagradables que se presentan aproximadamente doce horas después de la última toma (el mono): lagrimeo, bostezos, emanación de líquido acuoso por la nariz y estornudos. Él no estaba ya acostumbrado a soportar molestias físicas, ni siquiera un simple dolor de cabeza, pues se había habituado al poder analgésico de la heroína. Los múltiples abscesos de los brazos, la piel seca, agrietada y grisácea, delataban su enfermedad. Se sentía incapacitado para realizar cualquier actividad que no estuviera relacionada con la droga, lo que le llevó a perder su puesto de trabajo y con ello su fuente de ingresos.

         Las dosis iban en aumento y los recursos económicos eran nulos. Durante un tiempo vendió todo tipo de drogas para financiar su vicio, para comprar esa felicidad devastadora que lo iba consumiendo día a día.

         Después optó por el robo, de esa forma el dinero lo conseguía de inmediato. Javier viajaba a gran velocidad en un tren equivocado cuyo destino era la muerte.

         Llegó un momento en el que la venta de droga y el robo, no le proporcionaban el suficiente dinero para la dosis diaria e hizo presencia el temido síndrome de abstinencia.

         El síndrome de abstinencia es la otra cara de la moneda: si con la administración de la droga se siente un placer, con la suspensión se origina angustia y ansiedad. Aumentan los síntomas antes mencionados en el mono, las pupilas se dilatan enormemente, la piel está fría y en carne de gallina, al mismo tiempo siente acaloramientos y escalofríos.

         El cuerpo se ve sacudido por fuertes temblores. Sufre dolores óseos y musculares y la respiración se hace lenta. En este estado el adicto siente una gran inquietud, no puede dormir ni descansar. Se producen diarreas continuas, vómitos teñidos de sangre, dolorosas erecciones y eyaculaciones constantes. En su mente sólo está el deseo de consumir de nuevo la droga.

         Javier pasó por todo esto, volvió a conseguir la droga, volvió a deambular por las calles, aturdido y sin rumbo, como un vagabundo, y una mañana amaneció sin vida en la cama. Una jeringa colgaba de su vena, en la mesilla su inseparable botella de agua y una cuchara con la parte inferior ennegrecida de disolver la heroína en agua caliente. ¿Sobredosificación por la pureza de la droga, a la que él no estaba acostumbrado y su organismo no pudo soportar? ¿Heroína adulterada con quinina, polvos de talco o arsénico? Cualquier cosa, quién sabe. Incluso, pudo ser sobredosificación intencionada con el propósito de suicidio, porque Javier, a pesar de su corta edad se había hartado de la vida. El médico no pudo determinar con exactitud la causa de la muerte y dijo que se debía a un fallo respiratorio.

         La heroína fue descubierta en 1898 por el profesor y doctor Heinrich dreser, de la empresa Bayer, y se aplicó con fines terapéuticos para rehabilitar a los adictos a la morfina, eliminar la tos en los enfermos de tuberculosis y suprimir el dolor en general. Seis años después del inicio de estas aplicaciones, Morel Levallée demuestra científicamente que origina hábito, incluso más peligroso que el de la morfina.

         En 1912, el acuerdo de La Haya declara a la heroína como narcotráfico, y en 1958 deja de ser medicamento prohibiendo su venta. Hoy, la heroína está en la calle, en cualquier esquina, segando vidas humanas.

José Antonio Mayo Abargues

        



El Aborto

13:31, 13/02/2007 .. Publicado en Artículos de Opinión .. 3 comentarios .. Link
 

EL NUEVO SUPUESTO

Publicado en Huelva Información el día 27 de octubre de 1992

   E

l proyecto de la ley aprobada por el gobierno, sobre la reforma del código penal que contempla una nueva legislación del aborto, está provocando una crítica excesiva en algunos sectores de la sociedad.

         Unos consideran la ley exagerada, otros creen que no cambia nada, que no dice nada nuevo porque la mujer, la verdadera protagonista, continúa sin poder decidir libremente sobre su maternidad, y es cierto. Pero la nueva legislación, donde se introduce el supuesto de angustia y ansiedad, aunque tímida e insuficiente, es un nuevo triunfo de la lucha de la mujer por la despenalización del aborto, es una liberalización parcial en la que médicos y jueces deben ser objetivos en sus decisiones.

         La futura ley reconoce un derecho, el derecho a abortar, y estará ahí para quien la quiera utilizar, pero de ninguna manera obliga a abortar a quien no lo desee o a quien sus creencias religiosas no se lo permitan.

         Por otro lado el médico puede negarse a la práctica de la intervención alegando razones morales o religiosas. Es también justa y razonable porque da más valor a la vida humana que a la de un ser no nacido.

         La angustia que invade a la mujer ante un embarazo no deseado puede provocarle un trauma psíquico, si no encuentra salida a su desesperada situación. Cuando de una relación amorosa inestable surge un embarazo, cuando una mujer tiene dos o tres hijos, el marido parado y, a pesar de haber utilizado medios anticonceptivos queda embarazada, es posible que provoque la angustia en la mujer y no desee ese hijo. Además los hijos no deseados, en la mayor parte de los casos son rechazados por los padres, que les niegan todo tipo de afecto, cariño y en algunos casos son objeto de malos tratos. El niño rechazado vive con un sentimiento de soledad, inseguridad y aislamiento, comportándose de forma agresiva y antisocial.

         Los que rechazan esta ley basándose en la defensa de la vida y los derechos humanos, deberían defender con el mismo ímpetu a los niños mendigos que son asesinados en Brasil, a los que mueren por falta de alimentos en Somalia o las masacres de niños en Sarajevo.

         El aborto se está practicando de forma clandestina, a veces por personas que nada tienen que ver con la profesión médica, con escasos medios, en pésimas condiciones de higiene y sin ninguna garantía.

José Antonio Mayo Abargues



La sonrisa

07:36, 13/02/2007 .. Publicado en Artículos de Opinión .. 1 comentarios .. Link
 

LA SONRISA

Publicado en Huelva Información el día 19 de mayo de 1993

E

n los últimos años han proliferado de forma exagerada los profesionales del humor, y no han surgido de manera casual, no, hemos sido nosotros los que hemos demandado su presencia porque estamos perdiendo el medio de comunicación más primitivo y universal, la sonrisa. Nos hemos transformado en auténticos témpanos, incapaces de sentir o padecer. Tal vez no estemos motivados, debido al ritmo de vida tan acelerado que llevamos y necesitamos que alguien nos arranque la sonrisa de los labios.

         Si subimos por la escalera de unos grandes almacenes y miramos al otro lado, o sea, hacia los que van bajando, observaremos que en sus rostros no hay una mínima muestra de alegría. Bajan con la mirada al frente, hacia un punto fijo, solamente miran, sin saber lo que miran. A primera vista uno puede pensar que la culpa la tiene la factura de la compra, pero si alguien de los que baja nos observa a nosotros, verá en nuestros rostros la misma expresión: caras largas, rígidas, como de no haber obrado en quince días. Es posible, que la máscara que nos hemos curtido equivocadamente nos obligue a reprimir los sentimientos.

         Sonreímos poco, y cuando lo hacemos, raras veces corresponde a un verdadero sentimiento. Sonreímos para encubrir la tristeza del estado de ánimo en que nos encontramos, para demostrar al compañero que nos ha gustado el chiste, cuando al mismo tiempo lo estamos calificando de pésimo, para mostrarnos ante los demás agradables y simpáticos, en una palabra, para engañarnos a nosotros mismos. Otras veces, ese aire de superioridad que todos tenemos en mayor o menor grado, nos lleva a utilizar la sonrisa irónica o despectiva, producto de la degeneración de la sonrisa natural, poco social y nada comunicativa.

La sonrisa es una respuesta muscular momentánea a una situación determinada, sujeta a un proceso de socialización que hace que varié su sistema de motivaciones. Nace hacia la quinta o sexta semana de la vida de un bebé. Se puede decir que nace con nosotros. A lo largo de nuestra vida la vamos matizando, puliendo y adaptando a la situación social en que nos encontramos. Este es el motivo de que la sonrisa pierda su naturalidad y se convierta en una sonrisa social, esa que utilizamos varias veces al día, cuando nos ceden el paso, cuando damos los buenos días o cuando damos las gracias.

         Aunque es difícil distinguir la sonrisa natural de la forzada por lo bien que la imitamos, hay un detalle que delata su autenticidad o falsedad. La natural se presenta de forma lenta y tarda en desaparecer, pues quien sonríe con ganas no mide el tiempo. En cambio, la forzada es de muy poca intensidad y desaparece con la misma rapidez que aparece. Tanto un gesto como otro son positivos en cuanto a la comunicación que transmiten, pero existe entre ambos una diferencia abismal. El primero obedece a una reacción fisiológica de satisfacción, mientras que el segundo intenta ofrecer lo que no siente con el propósito de complacer.

La televisión nos ofrece a diario toda una gama de sonrisas carentes de sinceridad, sonrisas forzadas, congeladas o fijas, estudiadas y entrenadas; bien simuladas, pero vacías de todo contenido sentimental. Por muy bien que una sonrisa se imite, siempre será una pobre copia de la auténtica.

         Sonreír es símbolo de alegría, es sano, saludable y tiene un gran valor terapéutico. Al sonreír se olvidan conflictos y se desdramatizan situaciones tensas. Cuando dos personas sonríen mutuamente, experimentan un sentimiento de unión, de camaradería. Con este gesto se exteriorizan una serie de emociones internas, es agradable y grato. Sonriendo disfrutamos, agradamos y complacemos. Sonriamos pues, pero si es posible con sinceridad.

José Antonio Mayo Abargues



El verde, el mejor disfraz

18:54, 12/02/2007 .. Publicado en Artículos de Opinión .. 0 comentarios .. Link
 

EL VERDE, EL MEJOR DISFRAZ

Publicado en Huelva Información el día 20 de febrero de 1993

   L

o verde está de moda, y hay que decir que desgraciadamente, porque cuando la moda surge, trae consigo intereses económicos que enturbian hasta la última letra de su nombre. El comportamiento ecológico de la sociedad no debe ser una moda que mañana sea sustituida por otra, sino una disciplina que perdure y un deber cívico que todo ciudadano está obligado a cumplir.

         Las organizaciones ecologistas, acusadas en numerosas ocasiones de sembrar la alarma en la sociedad, son hoy imitadas por prestigiosas empresas que afirman ser defensoras de la naturaleza y en realidad lo que buscan es una salida a sus productos, manipulando de esta forma al sufrido consumidor. Un motivo evidentemente económico, las ha llevado a explotar el problema ecológico: la competencia del mercado es enorme y el consumidor está sobresaturado de publicidad. Alguien pensó que había que hacer algo, había que buscar algo que lo atrajera, algo por lo que se sintiera motivado. Era necesario proyectar un mensaje publicitario hacia las inquietudes más urgentes del consumidor, y nada mejor que la protección del medio ambiente, por la que todos estamos muy sensibilizados. Se habían dado cuenta de que no era suficiente seducirnos con fabulosas ofertas, quizás sea porque nos estamos haciendo adultos en esto del consumo y no nos dejemos llevar por el sensacionalismo publicitario. Entonces pensaron en disfrazar sus productos, en vestirlos de verde, como si de una fiesta se tratara.

         Sirva como ejemplo de todo un rosario fraudulento, la botella no retornable, fabricada con cristal reciclado. Estas botellas que están en auge, nada tienen que ver con lo verde, con lo ecológico, por muy fabricadas que estén con cristal reciclado. Cuando el fabricante se encargue de la recuperación de los envases para su posterior reciclado, entonces podrá hacer alusión con propiedad al símbolo verde que algunas de ellas llevan estampado en la etiqueta, mientras tanto, son una amenaza para el medio ambiente.

         Según la normativa Europea, un producto verde es aquel que no perjudica el medio ambiente, tanto en su proceso de fabricación como en su destrucción. Y las botellas no retornables distan mucho de ser un producto verde, pues al no repercutir en la economía del consumidor, son abandonadas en cualquier lugar, deteriorando la imagen de la ciudad, del campo y de la playa. Asimismo constituyen un peligro inminente de accidente. En el mejor de los casos son incluidas en la basura doméstica, contribuyendo a engrosar más los problemáticos vertederos.

         Otras empresas, aunque no venden sus productos como verdes, utilizan la “defensa” de la naturaleza como bandera de su cruzada comercial, aprovechando los desastres ecológicos para eslogans y mensajes publicitarios. Hay que reconocer que este tipo de publicidad no es agresiva, todo lo contrario, es dulce y sabe llegar al corazón del consumidor e incluso sirve de concienciación, pero no deja de ser una publicidad engañosa. Sin duda alguna, la técnica del marketing es capaz de vestir con bañador a un esquimal.

         No estaría bien generalizar, puesto que hay empresas que sin hacer una publicidad excesiva, ofrecen al cliente un producto auténticamente verde, como es el caso de Trtra Pak, fabricante de los envases Tetra Brik, la cual se ha comprometido con una industria valenciana para reciclar sus productos y transformarlos en papel y bolsas de papel.

José Antonio Mayo Abargues

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

        



Legalización del hachís

18:47, 12/02/2007 .. Publicado en Artículos de Opinión .. 6 comentarios .. Link
 

Legalización, historia y consecuencias del hachís

 

Publicado en Huelva Información el día 28 de noviembre de 1994

 

   L

a reciente propuesta del delegado de gobierno para el Plan Nacional contra la Droga, de abrir un debate sobre la legalización de las denominadas drogas blandas, ha suscitado una gran polémica, tanto a nivel político como social, y es que no es para menos. ¿Cómo les diremos a nuestros hijos que la droga es mala, si ésta se vende en los establecimientos públicos? Cualquier día, alguien con una base de argumentos, evidentemente falsos, nos dirá que es conveniente legalizar el asesinato porque es necesario para el equilibrio de nuestra especie, y tal vez abramos un debate en torno al tema.

         ¿Qué se pretende con la legalización de hachís?, ¿terminar con los narcotraficantes o un adormecimiento social? Es más probable que sea lo último, pues evidentemente, las mafias de narcotraficantes seguirán existiendo, ya que no van a desmantelar sus sólidas estructuras, sino que darán un giro hacia otras drogas no legales. Recordemos lo que ocurrió en Galicia con el contrabando de tabaco.

         El hachís fue introducido en Europa por los soldados de Napoleón a su regreso de Egipto. Napoleón, al darse cuenta de las peligrosas consecuencias de su empleo, prohibió el consumo en una Orden del 8 de octubre de 1800, pues según decía en la misma, los que consumen esta sustancia pierden la razón y son presa de delirios violentos que los hace entregarse a excesos de toda clase.

         Cuarenta y cuatro años después, fue creado en París el famoso “Club del Hachís”, por el doctor Moreau de tours, quien puso de moda el consumo de la sustancia canábica entre los intelectuales de la época. Pintores, artistas y escritores se daban cita semanalmente en un hotel de la Isla de San Luís para consumir la droga y estimular la imaginación. En las obras literarias que resultaron del “Club del Hachís”, sólo se habla de los efectos de la droga en el momento de experimentarla. Se describen los efectos alucinantes y oníricos, pero nada se dice de las nefastas consecuencias que produce. Tengamos en cuenta que en aquella época, respecto al hachís era más lo que se ignoraba, que lo que se sabía.

         Pero el hachís no fue conocido popularmente hasta la década de los 60, convirtiéndose primero en el símbolo del movimiento contracultural y más tarde del movimiento hippie. Fue entonces cuando los científicos comenzaron a tomar interés sobre sus efectos e iniciaron investigaciones en los campos de la psiquiatría social y de la psicología. Los primeros estudios mostraron que el consumo de esta sustancia provoca alteraciones en el desarrollo de la personalidad y produce efectos perjudiciales desde el punto de vista social.

         En 1972 una comisión de científicos y expertos en materia de drogas, presentó al presidente del Congreso de los Estados Unidos un informe sobre el consumo del canabis y los cambios de comportamiento que ocasiona al consumidor. Según la comisión, el esteriotipo del consumidor es el siguiente: son agresivos, irresponsables, no tienen autodominio, son personas mentalmente enfermas con inclinaciones hacia la criminalidad, siendo peligrosos para la seguridad pública. En los consumidores abusivos, continúa el informe, se advierte una tendencia a contraer lesiones orgánicas y pueden llegar a presentar un cambio específico en el comportamiento.

         Hoy, afortunadamente, contamos con un amplio conocimiento sobre esta droga, la droga de consumo más extendida en todo el mundo, debido a su fácil acceso. Sabemos que los efectos son nefastos y muy similares a los de otras drogas alucinantes y, al mismo tiempo son muy complejos, pues su acción puede ser euforizante o analgésica. En los efectos psicológicos influye el ambiente, la compañía y la personalidad del consumidor. No produce dependencia física, por lo que dejar de consumir no provoca síndrome de abstinencia, pero sí produce dependencia psíquica o síndrome de querencia, tanto en los consumidores habituales, como en los esporádicos. Esta dependencia, menos grave que la física, es sin embargo más difícil de vencer. Durante mucho tiempo permanece el deseo de seguir consumiendo la droga y puede tardar años en desaparecer.

APARICIÓN DE RASGOS OCULTOS

         Los primeros efectos son estimulantes, se experimenta una sensación de bienestar, los sentidos se agudizan, aumenta la sensibilidad a los sonidos y a las visiones. Algunos pueden creer que poseen una capacidad física y mental superior a la que realmente tienen. Si a esto le unimos la aparición de rasgos ocultos de la personalidad, como la agresividad, será sumamente peligroso, máxime cuando se realizan actividades delicadas que requieren mucha destreza, por ejemplo, conducir un coche. ¡Cuántos accidentes serán debidos a los efectos del hachís!

         Los daños que produce al organismo son numerosos. Afecta a órganos vitales, como los pulmones, el cerebro, el hígado y el corazón. Produce sequedad de boca, sudoración, irritación de las conjuntivas, taquicardia, bronquitis, depresión, sensación de angustia y pérdida de apetito.

         El efecto excitante de las dosis elevadas produce náuseas, vómitos y lipotimias. A veces la sensación de angustia se convierte en terror. También es frecuente la pérdida de memoria y se ha observado una disminución en el rendimiento escolar y profesional, que puede incluso llegar al abandono de los estudios y del trabajo. Hay investigaciones clínicas que indican que es nocivo hasta en el aspecto hereditario.

         No podemos utilizar como ejemplo para la legalización del hachís a las drogas legales como el tabaco y el alcohol, creo que ya tenemos bastante con sus desastrosas consecuencias, y mucho menos podemos decir que los efectos del hachís son inferiores a los de estas drogas. Cito un comentario de Charles Beaudelaire, escritor del Club del hachís: El hachís no consuela como el vino; no hace más que desarrollar desmesuradamente la personalidad humana en las circunstancias presentes en que está situada.

         Un curioso relato persa pone de manifiesto las acciones psíquicas respectivas del opio, del alcohol y del hachís. Unos adictos a cada una de estas drogas llegaron a las puertas de una ciudad que encontraron cerrada. Entonces el alcohólico propuso derribar la puerta; el opiómano dijo: será mejor descansar y esperar a que abran las puertas; pero el adicto al hachís dijo con toda naturalidad ¿Por qué tanto alboroto? ¡Con lo fácil que es colarse por el ojo de la cerradura!

         Como hemos visto, el alcohólico se muestra agresivo; el opiómano apático e indiferente, y el adicto al hachís muestra un desorden mental que distorsiona la realidad, debido a que la percepción de sus sentidos se encuentra alterada.

         Hay que señalar que nadie pasa del alcohol a otro tipo de drogas más duras, sin embargo, según un estudio efectuado por la Organización Mundial de la Salud, casi la totalidad de los heroinómanos se han iniciado con el consumo del hachís. Además, generalmente, el consumidor de hachís es también consumidor de alcohol, de lo cual resulta una mezcla explosiva. No pretendo con esto hacer una defensa del alcohol, ni mucho menos, intento demostrar que el hachís no es inofensivo como algunos nos quieren hacer ver, sino una droga tremendamente peligrosa que hay que tratar de erradicar, y la legalización no es la manera más idónea.

         Si el hachís se legaliza existe el inevitable peligro de que muchos jóvenes desinhiban sus temores y se inicien en el asqueroso mundo de la droga, asimismo perderá el respeto a otras drogas más peligrosas. Si por el contrario continúa siendo ilegal, evidentemente los riesgos se limitan.

 

José Antonio Mayo Abargues



Los hijos

10:28, 11/02/2007 .. Publicado en REFLEXIONES .. 0 comentarios .. Link
   

LOS HIJOS

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os escandalizamos cuando un ser humano le quita la vida a otro, reacción muy natural de todo ser bien nacido, sin embargo, no nos escandalizamos —y si lo hacemos, no en el mismo grado—, cuando un ser humano le da la vida a otro sin tener la capacidad suficiente para formarle como persona y hacerle feliz. Pues tan dramático e ilícito es un caso como otro.

Salvo contadas excepciones, los hijos se tienen por puro egoísmo. La inmensa mayoría tiene los hijos por satisfacción personal al querer realizarse como padres, o por condicionamiento social. Cuántas veces hemos escuchado: «¿A qué estáis esperando, lleváis dos años casados y todavía no habéis pensados en los niños? Otras veces, los hijos se tienen porque los abuelos quieren un nieto, o simplemente, porque ese hijo puede suponer la salvación de la pareja. ¿Qué padre piensa: voy a tener un hijo para hacerle feliz?

         Ser padre es una tremenda responsabilidad y todos no están preparados para esta difícil tarea. Por eso el mundo está lleno de infelices.

 



Los amigos

14:03, 10/02/2007 .. Publicado en REFLEXIONES .. 0 comentarios .. Link
   

LOS AMIGOS

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iento un afecto especial hacia otras personas, y en la mayor parte de los casos, ese afecto es recíproco. Necesito estar rodeado de esta gente y me gusta su compañía, creo es bueno para el equilibrio psíquico de las personas. Pero no creo en los amigos, y mucho menos en esos a los que algunos llaman incondicionales. No existen. Los amigos son personajes de ficción, una invención del ser humano por temor a la soledad. Pero la realidad es esta, no nos engañemos. Estamos solos.

 



Campo de minas

20:40, 5/02/2007 .. Publicado en Artículos de Opinión .. 0 comentarios .. Link
   

CAMPO DE MINAS

Publicado en Huelva Información el día 22 de junio de 1994

La paz no hay buscarla, pues está ahí, es la sombra de la guerra que impide verla.

 

  D

e vez en cuando sacaba con mucho misterio aquel librito de pastas azules y escasas hojas, que guardaba como oro en paño entre sábanas y alcanfor. Apenas se podían distinguir las gastadas letras escritas a pluma, pero no importaba mucho porque ella nunca leía. Sabía de memoria el texto, lo había leído tantas veces… Abría el librito, acariciaba las páginas, miraba al cielo y luego suspiraba. Era necesario hacerlo porque sólo con eso se sentía bien. Aquel librito contenía un mensaje que no podía ser más dramático: Hoy a las dos de la tarde me llevan al paredón. El mensaje, firmado en Trubia (Asturias), en octubre de 1937, terminaba con ¡Viva la república! Yo no alcanzaba a comprender muy bien todo aquello porque aún era un niño, pero me daba cuenta por la expresión de sus ojos, de que había sufrido mucho. María la Roja volvía a guardar el librito entre las sábanas y después se sentaba en el porche, dejando que su vista se perdiera en el horizonte de San Juan de la Arena, como queriendo olvidar.

         María la Roja sufrió en sus carnes la crudeza de la guerra. Fue encarcelada por las represalias de unos y la envidia de otros. Durante algunos días dio cobijo en su casa a Dolores Ibarruri “La Pasionaria”, pero no fue eso lo que la llevó entre rejas. Nadie lo pudo demostrar. María la Roja había cometido un grave delito, escuchar una emisora de radio, el medio de comunicación del bando republicano.

         El resto de sus días vivió con un sentimiento de miedo, de persecución, y fue por eso, por lo que unos días antes de morir, cuando ya presentía lo inevitable, quiso deshacerse del librito para no comprometer a los suyos. Y en el fogón de aquella inmensa cocina, justo debajo de un azulejo donde rezaba: Dios bendiga cada rincón de esta casa, María la Roja prendió fuego al librito, y entre las cenizas quedó su secreto, su pecado.

         No es el comienzo de una novela, es una historia tan real como dramática. Es la triste historia de una mujer de la España, de las dos Españas, que habiendo tenido la oportunidad de contar los horrores de la guerra, tuvo que callar porque le habían privado de los derechos más fundamentales.

         Como en todas las guerras, en esta tampoco hubo vencedores, sino vencidos, todo un pueblo arruinado y destruido. Se derramó mucha sangre y muchas lágrimas, y aunque ya se han olvidado los rencores, hoy aún quedan muchos corazones heridos.

         Ha pasado más de medio siglo desde que terminó aquella vergonzosa guerra, de la que ningún español se ha de sentir orgulloso, porque si al menos hubiera servido para que el mundo aprendiera de nuestro error, si aquella hubiera sido la última, habría valido la pena. Pero no, no fue así. Cinco meses después, Alemania se enzarzaba en una fanática guerra mundial en la que se vio complicada el 80% de la población del planeta y que provocó la escalofriante cifra de 55 millones de muertos.

         En la antigua Yugoslavia, un país desintegrado por completo, se vive una situación similar a ambas guerras. Desde hace tres años, servios, croatas y musulmanes, se enfrentan en una encarnizada guerra civil. Este es el primer enfrentamiento bélico que tiene lugar en Europa después de la segunda guerra mundial.

         La agresión Serbia contra Bosnia-Herzegovina no está dirigida únicamente hacia los puntos estratégicos militares. El objetivo Servio es la propia población y todo lo que signifique su historia. Se destruyen monumentos, iglesias, museos, archivos, obras de arte, aquello que simboliza su identidad es salvajemente aniquilado. Este Estado independiente, civilizado y culto, que pretendía vivir en armonía a pesar de sus diferencias étnicas, es ahora víctima del hambre y de la enfermedad. Asediado entre las ruinas, sin agua y sin luz, intenta sobrevivir al genocidio.

         En esta terrible guerra no existen límites, todo vale, nada se respeta. Los francotiradores disparan contra niños, mujeres y ancianos. Se cometen torturas, violaciones, saqueos, crímenes. Algún día, cuando se sepa toda la verdad, quizás nos sorprenda saber que los campos de Menjaka y Bosanti-Novi, no eren muy diferentes a los de Auschwitz y Mauthausen.

         El éxodo hacia otros países obliga a separarse a muchas familias. Algunos padres se desprenden de sus hijos con el fin de salvarlos de las masacres, y tal vez jamás los vuelvan a ver. Los pobres niños son las grandes víctimas de la guerra. Las imágenes que nos llegan de Sarajevo o de Mostar, son espeluznantes, aunque vistas desde el sofá y ante una lata de cerveza, nada tienen que ver con la realidad, aparte de ser un triste contraste por muy solidarios que nos mostremos.

         Debido al avance de la tecnología militar, las guerras son cada vez más terroríficas. En la guerra del Golfo Pérsico se experimentaron nuevas armas, nuevos radares, nuevas estrategias. En todas las guerras se experimenta algo nuevo y siempre con resultados más desastrosos para la humanidad. En tan solo siete meses hubo 100.000 muertos, entre militares y civiles. ¡Qué barbaridad! Si los autores de esta guerra, George Bush y Saldan Hussein se hubieran batido en un duelo personal, el conflicto entre Estados Unidos e Irak, habría quedado zanjado y no hubieran muerto criaturas inocentes.

         Las guerras no tienen presupuesto, ni importa los millones que cueste un arma, lo que importa es la capacidad de destrucción, y la envergadura del daño que provoque, cuantas más víctimas, mejor. Pero lo que es tremendamente peligroso de una guerra, es que la población se acostumbre a vivir entre las balas, porque entonces puede ser interminable. En un estado de guerra, el hombre se vuelve inhumano. Recuerdo con que frialdad describían los pilotos americanos lo excitante que les resultaba derribar un avión iraquí. Increíble.

         La historia demuestra que las guerras no son la solución a ningún conflicto, pero a pesar de ello se siguen sucediendo. El mundo se está convirtiendo, poco a poco, en un campo de minas. Antes de que termine una guerra ya se está gestando otra. En febrero de 1991 finalizaba la guerra del Gofo o la guerra negra, como luego se le llamó por el desastre ecológico que causó, y en octubre de ese mismo año, era invadida Bosnia-Herzegovina. El demonio de la guerra nunca descansa. ¿Serán estas guerras un ensayo para una gran representación? Esperemos que no, y esperemos que algún día no muy lejano, la convivencia se restablezca en los países en conflicto y la paz sea posible en todo el mundo.

         Es evidente que las guerras so