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Artículos de Opinión, Relatos y Reflexiones

Legalización del hachís

18:47, 12/02/2007 .. Publicado en Artículos de Opinión .. 6 comentarios .. Link
 

Legalización, historia y consecuencias del hachís

 

Publicado en Huelva Información el día 28 de noviembre de 1994

 

   L

a reciente propuesta del delegado de gobierno para el Plan Nacional contra la Droga, de abrir un debate sobre la legalización de las denominadas drogas blandas, ha suscitado una gran polémica, tanto a nivel político como social, y es que no es para menos. ¿Cómo les diremos a nuestros hijos que la droga es mala, si ésta se vende en los establecimientos públicos? Cualquier día, alguien con una base de argumentos, evidentemente falsos, nos dirá que es conveniente legalizar el asesinato porque es necesario para el equilibrio de nuestra especie, y tal vez abramos un debate en torno al tema.

         ¿Qué se pretende con la legalización de hachís?, ¿terminar con los narcotraficantes o un adormecimiento social? Es más probable que sea lo último, pues evidentemente, las mafias de narcotraficantes seguirán existiendo, ya que no van a desmantelar sus sólidas estructuras, sino que darán un giro hacia otras drogas no legales. Recordemos lo que ocurrió en Galicia con el contrabando de tabaco.

         El hachís fue introducido en Europa por los soldados de Napoleón a su regreso de Egipto. Napoleón, al darse cuenta de las peligrosas consecuencias de su empleo, prohibió el consumo en una Orden del 8 de octubre de 1800, pues según decía en la misma, los que consumen esta sustancia pierden la razón y son presa de delirios violentos que los hace entregarse a excesos de toda clase.

         Cuarenta y cuatro años después, fue creado en París el famoso “Club del Hachís”, por el doctor Moreau de tours, quien puso de moda el consumo de la sustancia canábica entre los intelectuales de la época. Pintores, artistas y escritores se daban cita semanalmente en un hotel de la Isla de San Luís para consumir la droga y estimular la imaginación. En las obras literarias que resultaron del “Club del Hachís”, sólo se habla de los efectos de la droga en el momento de experimentarla. Se describen los efectos alucinantes y oníricos, pero nada se dice de las nefastas consecuencias que produce. Tengamos en cuenta que en aquella época, respecto al hachís era más lo que se ignoraba, que lo que se sabía.

         Pero el hachís no fue conocido popularmente hasta la década de los 60, convirtiéndose primero en el símbolo del movimiento contracultural y más tarde del movimiento hippie. Fue entonces cuando los científicos comenzaron a tomar interés sobre sus efectos e iniciaron investigaciones en los campos de la psiquiatría social y de la psicología. Los primeros estudios mostraron que el consumo de esta sustancia provoca alteraciones en el desarrollo de la personalidad y produce efectos perjudiciales desde el punto de vista social.

         En 1972 una comisión de científicos y expertos en materia de drogas, presentó al presidente del Congreso de los Estados Unidos un informe sobre el consumo del canabis y los cambios de comportamiento que ocasiona al consumidor. Según la comisión, el esteriotipo del consumidor es el siguiente: son agresivos, irresponsables, no tienen autodominio, son personas mentalmente enfermas con inclinaciones hacia la criminalidad, siendo peligrosos para la seguridad pública. En los consumidores abusivos, continúa el informe, se advierte una tendencia a contraer lesiones orgánicas y pueden llegar a presentar un cambio específico en el comportamiento.

         Hoy, afortunadamente, contamos con un amplio conocimiento sobre esta droga, la droga de consumo más extendida en todo el mundo, debido a su fácil acceso. Sabemos que los efectos son nefastos y muy similares a los de otras drogas alucinantes y, al mismo tiempo son muy complejos, pues su acción puede ser euforizante o analgésica. En los efectos psicológicos influye el ambiente, la compañía y la personalidad del consumidor. No produce dependencia física, por lo que dejar de consumir no provoca síndrome de abstinencia, pero sí produce dependencia psíquica o síndrome de querencia, tanto en los consumidores habituales, como en los esporádicos. Esta dependencia, menos grave que la física, es sin embargo más difícil de vencer. Durante mucho tiempo permanece el deseo de seguir consumiendo la droga y puede tardar años en desaparecer.

APARICIÓN DE RASGOS OCULTOS

         Los primeros efectos son estimulantes, se experimenta una sensación de bienestar, los sentidos se agudizan, aumenta la sensibilidad a los sonidos y a las visiones. Algunos pueden creer que poseen una capacidad física y mental superior a la que realmente tienen. Si a esto le unimos la aparición de rasgos ocultos de la personalidad, como la agresividad, será sumamente peligroso, máxime cuando se realizan actividades delicadas que requieren mucha destreza, por ejemplo, conducir un coche. ¡Cuántos accidentes serán debidos a los efectos del hachís!

         Los daños que produce al organismo son numerosos. Afecta a órganos vitales, como los pulmones, el cerebro, el hígado y el corazón. Produce sequedad de boca, sudoración, irritación de las conjuntivas, taquicardia, bronquitis, depresión, sensación de angustia y pérdida de apetito.

         El efecto excitante de las dosis elevadas produce náuseas, vómitos y lipotimias. A veces la sensación de angustia se convierte en terror. También es frecuente la pérdida de memoria y se ha observado una disminución en el rendimiento escolar y profesional, que puede incluso llegar al abandono de los estudios y del trabajo. Hay investigaciones clínicas que indican que es nocivo hasta en el aspecto hereditario.

         No podemos utilizar como ejemplo para la legalización del hachís a las drogas legales como el tabaco y el alcohol, creo que ya tenemos bastante con sus desastrosas consecuencias, y mucho menos podemos decir que los efectos del hachís son inferiores a los de estas drogas. Cito un comentario de Charles Beaudelaire, escritor del Club del hachís: El hachís no consuela como el vino; no hace más que desarrollar desmesuradamente la personalidad humana en las circunstancias presentes en que está situada.

         Un curioso relato persa pone de manifiesto las acciones psíquicas respectivas del opio, del alcohol y del hachís. Unos adictos a cada una de estas drogas llegaron a las puertas de una ciudad que encontraron cerrada. Entonces el alcohólico propuso derribar la puerta; el opiómano dijo: será mejor descansar y esperar a que abran las puertas; pero el adicto al hachís dijo con toda naturalidad ¿Por qué tanto alboroto? ¡Con lo fácil que es colarse por el ojo de la cerradura!

         Como hemos visto, el alcohólico se muestra agresivo; el opiómano apático e indiferente, y el adicto al hachís muestra un desorden mental que distorsiona la realidad, debido a que la percepción de sus sentidos se encuentra alterada.

         Hay que señalar que nadie pasa del alcohol a otro tipo de drogas más duras, sin embargo, según un estudio efectuado por la Organización Mundial de la Salud, casi la totalidad de los heroinómanos se han iniciado con el consumo del hachís. Además, generalmente, el consumidor de hachís es también consumidor de alcohol, de lo cual resulta una mezcla explosiva. No pretendo con esto hacer una defensa del alcohol, ni mucho menos, intento demostrar que el hachís no es inofensivo como algunos nos quieren hacer ver, sino una droga tremendamente peligrosa que hay que tratar de erradicar, y la legalización no es la manera más idónea.

         Si el hachís se legaliza existe el inevitable peligro de que muchos jóvenes desinhiban sus temores y se inicien en el asqueroso mundo de la droga, asimismo perderá el respeto a otras drogas más peligrosas. Si por el contrario continúa siendo ilegal, evidentemente los riesgos se limitan.

 

José Antonio Mayo Abargues


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12:34, 9/09/2007 .. Publicado por Anonymous
A mi me parece que eres uno de los que se lucran con la prohibicion y temes quedarte sin negocio si se legaliza

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16:18, 27/09/2007 .. Publicado por Anonymous
Me parece que no has leido sobre la Marihuana terapeutica...es una droga pero nadie se ha muerto x eso en cambio fijate en el tabaco o el alcohol q hacen mucho mas daño q fumarse un porrito.

Tu eres de los tipicos q les va el rollo prohibicionista y te gusta ir metiendo psicosis en el cuerpo a la gente (esa es vuestra droga...el miedo q nos meteis a los demas) y como se legalice se te acabo el chollo xq no tendras nada de q hablar..

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20:31, 13/12/2007 .. Publicado por Anonymous
Patrañas , su postura es bastante conservadora y no sabe en lo mas remoto lo que son los efectos de esta maravilla ( podria jurar que ni la ha probado).

en fin .....

seguiremos fumandola .. buenas vibras

fume marihuana y tenga sexo. sera algo de lo mas elevado en su vida.

Comentario sin título

23:08, 2/08/2008 .. Publicado por Anonymous
calmate askeroso mundo de la droga hahaha cuando fumes piedra aver si sigues diciendo lo mismo... pendejo

Tu articulo me causa VERGUENZA AJENA

22:53, 5/09/2008 .. Publicado por Anonymous
Me parece INCREIBLE que puedas comparar la legalización del hachis con la legalización del asesinato. Hablas en tu articulo desde el total desconocimiento de la materia y se te nota ser una persona egoista, que solo piensas e tus derechos y no en el de los demás. Hay cosas muchisimo peores para la sociedad, como el alcohol, el tabáco, la contaminación, los barbitúricos,...etc. y están legalizados; estamos invadidos por la pornografía, que hace más daño a los niños que el hachis. Yo soy una persona adulta, que consume hachis y yo no creo que ú tengas derecho alguno para decirme que puedo ó que no puedo consumir; ya que cohartas mi libertad. El tabáco y el alcohol causan miles de muertos en nuestro país al año y es legal; el hachis no mata a ni una sola persona y es ilegal. Por favor no escribas cosas tan ABSURDAS y piensa en ls derechos y las libertades de las demás personas; no solo pienses entí. EL HACHIS Y LA MARIHUANA deben ser LEGALIZADAS YÁ; estamos en el siglo XXI y es INJUSTO que existan leyes tan retrogradas y anacrónicas. Si atí no te gusta fumar hachis, no lo fumes, pero ¿quien te crees que eres tú para decirme amí que no lo haga?

ATÍ SI QUE HABRÍA QUE PROHIBIRTE, SO IGNORANTE

23:12, 5/09/2008 .. Publicado por Jerónimo
Lo que has escrito es lo más ESTÚPIDO y ABSURDO que he leído en mi vida. Dices que Napoleón lo prohibió al ver sus efectos nocivos; ¿ y como que no prohibió el coñac cuando es muchisimo más nocivo ?.Comparas el fumar hashis con el asesinar; ahí dejas muy claro que tipo de persona eres; eres una VERGÜENZA y me dás hasta pena de lo IGNORANTE que eres. Tú si que deberías estar prohibido.

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